Caballeros, caballeros, cálmense.
Guarden las armas y los insultos, que somos gente civilizada. No me he olvidado
de vosotros y de mi silla, y este fin de semana no he tenido tiempo de pisar mi
casa y escribir. Empecé esto sin nada guardado en la recámara para situaciones
así, y uno no es una máquina de escribir, me lleva mi tiempo. A veces no tengo
más que mirar a la pantalla mientras mis dedos se mueven. Que cómodo oigan, no
se imaginan. Termino con un par de hojas escritas, y no hay más que repasar alguna
falta furtiva, alguna palabra repetida. Pero cuando la cosa no va de
pensamientos o no me ayuda la silla, se me
pone mas complicado. Pido humildemente que sean clementes conmigo, aunque en
estos momentos no es que me lea mucha gente de forma asidua. Pero todos
empezamos así, y algún día, entrara alguien a quien le interese más como junto
las letras para formar palabras, que dar de comer a las tortuguitas. (nada
despreciable, por cierto)
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